Mis padres se arreglaron. Aparentemente con es mística capacidad de esconder todo a sus hijas sin importar si les hacen bien o mal, lo hicieron. De un día para el otro pasé de tener un 2015 planeado a grandes rasgos a volver a mi futuro incierto de todos los años.
Mi hermana lloró, él lloró, yo quería llorar de frustración. Me tragué mis lágrimas, por ellos, en principio, y más tarde para que no crean lo que es. Ahora me tienen limpiando la casa tirando cosas que desde hace miles años quiero tirar, para guardar en algún lado las cosas de su departamento. Me duelen las piernas como no lo hacían desde hace años.
No sé si bueno o no el hecho de que vuelva a casa. Espero que después de este tiempo separados repare sus errores, no solo maritales, si no también con nosotras sus hijas.
Espero, sin embargo no confío ni creo. Lo que si está claro, es que la confianza que perdí en él, no va a volver, y tampoco quiero que lo haga.
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